La vida en la Ciudad de los Niños y Niñas

Al llegar aquí los Niños y Niñas aceptan una serie de normas y lineamientos, mediante los cuales se aprovecharan al máximo los recursos disponibles y sus diversas capacidades, formándolos desde el principio para un mejor futuro. Cada miembro de esta familia se responsabiliza de lavar su ropa, planchar y hacer la parte de aseo que le corresponde en las horas de limpieza general
La Casa Hogar se encuentra divididas por áreas, donde los Niños mas pequeños se dividen de los Adolescentes y estos de los Jóvenes; y a su vez, de la misma manera el área de las Niñas del otro lado de la casa hogar.
Un día normal comienza a las 5:00 a.m. levantándose temprano para hacer el aseo de las calles que rodean la Casa Hogar los patios, dormitorios; alistarse para pasar por el comedor a almorzar y de ahí a cumplir con su educación en primaria, secundaria, preparatoria o profesional, según sea el caso. Específicamente en el caso de los mas pequeñines (primaria) sus clases son dentro de las mismas instalaciones de la Ciudad de Los Niños, maestros capacitados por la SEP llevan a cabo su importante labor, columna y fundamento para el mañana de estos pequeños.

Mientras los niños se encuentran en la escuela, la imprenta de nuestra casa comienza sus labores junto con los otros empleados de la Casa Hogar como son las cocineras, que junto con las hermanas misioneras harán el menú del día de acuerdo a la comida disponible y entregada por diversas instituciones. Al mismo tiempo el sacerdote, por su parte, prepara lo que será el resto de la jornada. Ya sea haciendo los roles de limpieza, programar eventos, ver necesidades, atendiendo nuevas solicitudes, etc..
Después de su escuela se cambian y preparan para lo que será la hora de la comida, organizados se da gracias a Dios por los alimentos, se sirven ellos mismos y al terminar entre ellos se eligirá quien lavará los platos y limpiará el comedor.
El resto de la tarde es estudio, preparación para el siguiente día, alguna actividad extra como puede ser la participación de la Eucaristia o apoyos para su formación (Inglés, Catecismo), el baño... y así se llega la hora de la cena; la cual se desarrolla de manera similar a la comida.